Apreciamos su interés en nuestra ancestral Cultura
Olmeca. Una mente inquisitiva es como una bocanada de aire fresco.
Mientras que la mente
humana esté dispuesta a aprender, no existirán fronteras que limiten el futuro
de la humanidad.
Deseamos disfrute de esta página igual que nosotros al prepararla para usted.
COMOSA TRANSLATIONS
& Laid-Back Productions
El artículo a continuación
fue publicado en un ejemplar de la revista National
Geographic Magazine en el año de 1940.
Por Matthew W.
Stirling
(¡Otra mente inquisitiva!)
Tenemos la certeza de que disfrutará la narración de M.W. Stirling sobre sus excavaciones tanto o más que nosotros. ¡Es una lectura fascinante!
En una arenosa isla cercana a Villahermosa, México, existe un lugar llamado La Venta, una vez floreciente centro de una compleja civilización. Entre los años de 1500 a 600 AC, los olmecas –probables ancestros de los maya, tolteca y otros pueblos mesoamericanos– dominaron los actuales estados de Veracruz y Tabasco. Aún cuando su historia es algo incierta, el legado artístico de los olmecas es indiscutible. En la Venta los arqueólogos han descubierto joyería primorosa, un centro urbano con una planificación maestra, y de lo más notable, unas enormes cabezas esculpidas en piedra basáltica. En este articulo de 1940 del National Geographic, el líder de la expedición Matthew Stirling describe uno de los más fascinantes hallazgos arqueológicos de Mesoamérica.
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Grandes Cabezas de Piedra
de la Jungla Mexicana
Por Matthew W. Stirling
Era una noche clara, de calma y luna llena. Mientras yacíamos sobre nuestros catres, la cálida brisa del sur traía a nuestros oídos un rítmico sonido continuo como el que producen tambores lejanos.
Se escuchaban melodías alegres de música de cuerda; el volumen aumentando y disminuyendo al capricho de la brisa, entremezclándose con el agudo canto del falsete. Era la primer noche de nuestro regreso al campamento de Tres Zapotes en el sureste mexicano y el huapango resonaba en todo su esplendor en la aldea a una milla de distancia.
Era bueno estar de vuelta en este entorno familiar. La brillante luz de la luna filtrándose entre las paredes de verticales palmeras en nuestro jacal de palma se recortaba a través del tejido de nuestros mosquiteros como rebanadas de una hogaza de pan...
En Lancha y Por Veredas hacia Tres Zapotes
Había sido un día largo. Despertamos temprano en nuestro pequeño hotel favorito en Tlacotalpan. Nuestro equipaje había sido almacenado dentro de la gran lancha de Ricardo y navegamos a través de una tortuosa red de angostos canales; ya por la tarde habíamos transferido nuestro equipo a una yunta de mulas y cabalgado por la lodosa vereda a Tres Zapotes.
Nuestros corazones se llenaron de un cálido sentimiento por los saludos de nuestros amigos de un año atrás. El huapango, una danza típica del folclore veracruzano, había sido organizado como una bienvenida en nuestro honor y la noche transcurrió renovando viejas amistades y escuchando las noticias...
Finalmente, alegando cansancio, los invitados de honor nos retiramos del baile y regresamos a la paz y tranquilidad de nuestro campamento junto a la Cabeza Colosal que habíamos desenterrado el año anterior...
En la mañana nos levantamos temprano para recorrer nuestro entorno de día y fue placentero hallar el campamento en las mismas buenas condiciones en que lo habíamos dejado un año atrás. El Dr. Philip Drucker había sido enviado por delante para poner el campamento en orden y realizar los arreglos necesarios...
Resolviendo Misterios con una Pala
Estábamos llenos del entusiasmo siempre presente durante los primeros días de una nueva excavación. ¿Hallaríamos algo este año que se comparara en interés con la estela (monumento de piedra labrada) que habíamos descubierto en el anterior mes de enero? ¿una placa que muestra una fecha equivalente al 4 de noviembre de 291 AC y que cuenta con 200 años más que cualquier otro trabajo realizado por el hombre en América? ¿Descubriríamos algo tan notable como nuestra Cabeza Colosal?
Nuestro programa proveía que deberíamos de continuar en Tres Zapotes hasta finales de abril, descifrando la cronología de los depósitos estratificados de alfarería dentro de los muladares de cocina o montones de desechos.
Además, esperábamos efectuar unos cuantos viajes de exploración. La región sur del estado de Veracruz y los territorios aledaños constituyen una zona arqueológica de inusual importancia que tiene una relación definitiva con respecto a la correcta interpretación de áreas de elevada cultura clásica tales como la maya de Centroamérica, la zapoteca de Oaxaca y la tolteca y azteca del Valle de México
Habitada Antes de los Tiempos de Cristo
Tres Zapotes en sí ofrece evidencia de ser uno de los sitios habitados durante más tiempo dentro del estado de Veracruz. Luego de nuestra segunda temporada, sentimos que teníamos un registro completo de la ocupación humana de este sitio desde varios siglos antes de Cristo hasta poco antes de la ocupación española.
Algunas de las reliquias han sido enterradas no solo por la tierra sino por depósitos de roca sedimentaria. Veinte pies bajo la superficie encontramos una capa intacta de arenisca de dos o tres pies de espesor. Bajo esta arenisca, para nuestra sorpresa, se hallaba un depósito de tierra oscura de unos cuatro pies de espesor saturado con fragmentos de alfarería y figurillas.
En otros puntos hallamos más niveles que contenían artefactos de tipos totalmente diferentes y nos fue posible segregar el material cultural perteneciente a cada uno de estos períodos.
El tiempo durante el cual floreció esta antigua ciudad haría que las ciudades más antiguas en los Estados Unidos pareciesen juveniles.
Hallazgo de un Cráneo Humano y Alfarería
En uno de los montículos menores llevamos a cabo nuestro descubrimiento más emocionante de la temporada en Tres Zapotes. Hallamos, a una profundidad de seis pies, un grupo de vasijas de alfarería junto a las cuales estaba un cráneo humano sin la mandíbula inferior.
Luego de retirar cuidadosamente la tierra alrededor de este depósito, descubrimos que contenía 35 figurillas elaboradas y 12 discos de alfarería pintada sobre los cuales estaban colocadas 15 vasijas invertidas de alfarería de loza fina.
Aun cuando el cráneo formaba parte del conjunto no parecía haber sido colocado ahí en conexión con un sepelio.
Además del interés estético de los inusualmente finos materiales dentro de esta colección, el hallazgo era de especial importancia científica porque el descubrimiento de una gran variedad de vasijas de alfarería y figurillas asociadas dentro de un definido horizonte arqueológico hace posible ligar loza similar en otros sitios.
Como resultado de nuestros intensos esfuerzos, Tres Zapotes forma una sitio clave de importancia al que se puede relacionar el trabajo de toda la región.
Gran Rostro de Piedra Enterrado hasta los ojos
En la planeación de viajes de reconocimiento en esta área recordamos que en 1925 una expedición de exploración de la Universidad de Tulane, encabezada por Frans Blom y Oliver La Farge, visitó a La Venta justo al oeste del Río Tonalá, en el noroeste de Tabasco. Aquí descubrieron varios monumentos de piedra interesantes, en su mayor parte enterrados profundamente.
Dado que su tiempo estaba limitado a un solo día en este sitio, no tuvieron oportunidad de excavar, pero sus fotografías de una de estas piedras revelaban una notable similitud a la Cabeza Colosal de Tres Zapotes. El esculpido de la cabeza de Tres Zapotes es muy realista y está realizado en el primitivo estilo que los arqueólogos acostumbran denominar como "Olmeca".
Debido a la obvia importancia del descubrimiento de Blom-La Farge en relación con nuestro trabajo en Veracruz, La Venta fue incluida como una característica importante dentro de nuestro trabajo de campo de 1940.
Primero, sin embargo, planeamos visitar otro sitio en el Río Blanco que nos había mencionado el Sr. Francis Richardson y que había sido visitado en 1925 por el Dr. Herbert Spinden...
Muy satisfechos con nuestra inspección preliminar, regresamos a Veracruz para preparar nuestro viaje a La Venta vía Coatzacoalcos.
Durante sus siglos de existencia Coatzacoalcos ha experimentado muchas altas y bajas. En un tiempo fue un importante punto para el embarque de caoba y más tarde fue un puerto bananero. Finalmente, se descubrió petróleo en los alrededores y sus principales industrias ahora giran en torno al embarque del petróleo.
Conforme a relatos españoles antiguos, toda esta región soportaba a una gran población aborigen pero la arqueología del área es virtualmente desconocida. Es de excepcional interés porque yace a lo largo de la colindancia occidental de la clásica área maya, y es en esta región, si acaso, que se hallen las ligas más cercanas entre los maya y las antiguas culturas de la costa veracruzana.
De aquí viajamos hacia el este en camión sobre un camino transitable solamente en época de estiaje. Durante el resto del año no se puede ir de Coatzacoalcos a Tonalá excepto por vía marina.
Luego de haber cruzado tres espeluznantes puentes, llegamos a Tonalá, aún intacta. El pueblo está esparcido a lo largo de la ribera occidental del Río Tonalá justo arriba de su desembocadura. Llegamos por la mañana y, después de un almuerzo de arroz, sopa y pescado, alquilamos una lancha e iniciamos nuestra travesía aguas arriba al mediodía.
Un Comercio Que Engañó a Ambos Lados
Hace cuatrocientos veintidós años las naves de Grijalva (español Juan de Grijalva, quien exploró la costa oriental de México en 1518), costeando hacia el sur, se introdujeron en la desembocadura del Río Tonalá. Una de las naves, al pasar por las aguas poco profundas de la entrada, se quedó varada en un banco de arena, produciéndosele una fuga por la que tuvo que ser carenada y reparada. Se han preservado dos relatos de esta visita, uno escrito por el capellán de la expedición y el otro por el formidable Bernal Díaz del Castillo, quien dejó el relato más satisfactorio de la conquista de México.
Durante su estancia en Tonalá, los españoles fueron visitados por indígenas amistosos procedentes de una aldea a cuatro o cinco millas de distancia, trayendo obsequios de pan de maíz, pescado y fruta. A cambio, los españoles les daban cuentas de vidrio indicándoles por medio de señas que deseaban realizar trueques por oro. Los indígenas propagaron esta información y los españoles reunieron una pequeña cantidad de joyería nativa de oro.
En poco tiempo, llegaban indígenas de tan lejos como Coatzacoalcos para realizar trueques. La mayoría de ellos portaban, como ornamento y para defensa, hachas de cobre pulido unidas a mangos de madera pintados con esmero. Los españoles pensaban que estas hachas eran de oro de bajo grado.
Para los indios mexicanos la substancia conocida de mayor valor era el jade. Por ello, cuando los españoles les presentaron cabezas de vidrio verde, los indígenas deseaban tanto las cuentas de vidrio como los españoles las hachas. Como resultado, más de seiscientas hachas cambiaron de manos en tres días de trueque frenético y los españoles tenían la certeza de haberse convertido en hombres ricos.
Bernal Díaz del Castillo comentó con humor: "Al final resultó ser un negocio parejo. Ambos lados fueron engañados de la misma manera, terminando con nada de gran valor".
Mientras que las naves permanecían en la desembocadura del Río Tonalá, Díaz y otros soldados visitaron la aldea indígena. Para escapar de las nubes de mosquitos, relata, dormían en un templo en la alto de una colina.
La costa en ambas direcciones de la desembocadura del Río Tonalá está bordeada por una angosta línea de dunas de arena. Detrás de estas dunas se extiende un vasto pantano de manglar de unas veinte millas de ancho, y en gran parte deshabitado. En las profundidades de este pantano la naturaleza ha formado una isla arenosa de cuatro o cinco millas de diámetro aislada de todas las veredas y cubierta con una densa vegetación de jungla.
Tribulaciones de un Azteca Moderno
Hace cincuenta años, Sebastián Torres, un indio azteca, llegó a este solitario lugar junto con su esposa y dos jóvenes hijos...
Sebastián se tornó ambicioso y empezó a cultivar caña de azúcar... Gradualmente fue acumulando una considerable suma de dinero, la cual escondía en su casa... Una noche de luna llena, bandidos armados irrumpieron en su casa asesinando a sus dos hijos y llevándose toda su riqueza acumulada.
...Durante cinco años gozó de una pacífica existencia. Entonces, nuevamente fue asaltado por bandidos y perdió todas sus posesiones.
Después de esta experiencia Sebastián decidió abandonar su intento de acumular una fortuna. Ahora, comenta, él y su pequeño clan cultivan sólo lo que necesitan para comer.
La isla-hogar de Sebastián era nuestro destino...
Luego de realizar unas compras de última hora en Muelle, la última fuente de suministros, nos fuimos traqueteando aguas arriba a la desembocadura del Río Blasillo.
Monos Acrobáticos Nos Divierten
Esta sección del recorrido es de una belleza inusual... Abunda la vida salvaje y unos monos en tropel nos divirtieron jugando en las copas de los árboles junto al río.
Luego de una hora de viaje, llegamos al punto conocido como Blasillo. Anteriormente había unos jacales nativos de palma en este sitio pero finalmente fueron abandonados. Nos sorprendió que ahora estaba ocupado por un grupo de recién erguidas tiendas de campaña de color verde. Al desembarcar fuimos recibidos por el ingeniero Antonio Pliego, de una compañía petrolera mexicana, quien había instalado el campamento hacía apenas un par de días y se preparaba para buscar petróleo.
Esto fue algo de buena suerte para nosotros. El mexicano hospitalario sacó algunas cosas de su tienda de suministros para que colocáramos nuestros catres y, en vez de dormir solos en la jungla como habíamos anticipado, nos sentamos a una comida de primera categoría preparada por su cocinero chino.
Después de transcurrida una noche de plática bajo una gran tienda mosquitero nos levantamos temprano a la mañana siguiente y nos proveyeron con guías y portadores para que nos llevasen por la vereda a La Venta. Esta vereda cruza una jungla espesa y es necesario vadear extensos tramos de pantano. En algunos de estos puntos se han colocado pértigas atravesando la vereda para proveer una precaria base sobre el lodo sin fondo.
Aproximadamente una hora después el terreno era de un nivel más elevado y nos encontramos sobre terreno seco y arenoso. Aparecieron pequeños claros sembrados con maíz y banano. Media hora más tarde de marcha intensa, llegamos a un gran claro en la parte más alta de la isla de arena en donde estaban las casas de Sebastián Torres y sus dos yernos con sus familias.
Sebastián estaba de viaje pero su yerno, Ubaldo González, generosamente ofreció vaciar una de las casas en donde instalamos nuestros catres y equipo. Los nativos de La Venta hablan el dialecto azteca entre ellos pero también hablan el español, así que no tuvimos dificultad alguna para comunicarnos con ellos.
Fantasmas Danzan en la Ruinas, Cuentan los Nativos
Naturalmente, en poco tiempo ya hacíamos preguntas sobre las ruinas arqueológicas. Ubaldo conocía la localización de varias piedras pero comentaba que los actuales habitantes no les prestaban gran atención y muchos de los monumentos estaban cubiertos con vegetación de la jungla.
También nos enteramos que en noches claras los fantasmas de Moctezuma y su corte salían a danzar, cantar y conducir ceremonias en las plazas de las ruinas abandonadas. Aún cuando no tuvimos la buena fortuna de presenciar alguna de estas actividades, no tardamos en quedar lo suficientemente impresionados por las ruinas en sí.
La primera de las piedras a las que nos condujo Ubaldo era un inmenso altar tallado en piedra basáltica y que fue uno de los objetos descubiertos por el equipo de Blom en 1925. Era una vista impresionante, aún estando enterrada, y obviamente una obra maestra de arte.
Cerca de ahí, en el lado opuesto de un montículo largo, Ubaldo nos mostró la parte superior de una piedra labrada que parecía ser la esquina de un altar enterrado. Al poco tiempo, habíamos visto cuatro de los monumentos descritos por Blom e incluso varios más. Sin embargo, estábamos decepcionados de que Ubaldo parecía no saber nada acerca de la Cabeza Colosal que ansiábamos ver.
El atractivo central del sitio arqueológico en La Venta es un gran montículo piramidal de tierra, erguido sobre una enorme base rectangular de unas cien yardas cuadradas; la altura combinada del montículo y la base es de aproximadamente cien pies.
Un poco al norte de este gran montículo se encuentra una de las construcciones más interesantes del sitio. Consiste de un recinto rectangular de 75 yardas de largo por 50 yardas de ancho con una extensión adicional de 10 yardas de ancho en dirección del montículo. Las piedras cercando este recinto son columnas cilíndricas como de un pie de diámetro y diez pies de longitud colocadas verticalmente sin espacio libre entre ellas formando una pared de piedra sólida. Al sur del montículo principal se localizan tres estructuras más pequeñas, dos de las cuales son circulares y la tercera un montículo alargado con forma de hogaza.
Figura de Tamaño Natural sobre un Antiguo Altar
Al día siguiente empezamos a excavar los dos primeros altares que Ubaldo nos había mostrado. El Altar 1 es un inmenso monolito rectangular rematado por una cubierta tipo mesa proyectándose por sus cuatro lados. El traslape en el extremo sur había sido roto en tiempos antiguos pero, por lo demás, el altar está intacto...
Excavando al frente del altar, el cual se ha caído hacia adelante en un ángulo considerable, dimos con un piso de arcilla de un material mixto quemado. El Altar descansa sobre este piso encima de un cimiento de nódulos de piedra caliza blanca. En este nivel de piso, a unos cinco pies enfrente del nicho, encontramos 99 cuentas de jade grandes, 18 de las cuales eran cilíndricas y 81 redondas. También había una cuenta de amatista. Hallamos todas las cuentas en posición en la forma de collares y brazaletes.
Excavating in front of the altar, which has fallen forward at a considerable angle, we encountered a clay floor of mixed burned material. The altar rests on this floor, on top of a foundation of white limestone nodules. At this floor level, about five feet in front of the niche, we encountered 99 large jade beads, 18 of which were cylindrical and 81 round. There was also one bead of amethyst. These were all found in position in the form of necklaces and armlets.
"Quíntuples" Sugieren un Sacrificio de Infantes
El Altar 2 estaba enterrado casi por completo. Terminada la excavación resultó de la misma forma que el Altar 1. En el extremo sur se encuentran labradas en bajo relieve dos figuras con vestimenta, cada una cargando a un infante. En el extremo norte se encuentran dos figuras similares y cada una también con un infante en sus brazos.
Al frente, una figura sentada está labrada en relieve completo, como emergiendo del nicho. Esta figura es de tamaño natural y sostiene en sus brazos frente a ella a un bebé con el pecho hacia arriba. La figura principal tiene un tocado decorado alto como una cofia. Todas las figuras en este monumento se hallan en excelente condición debido a que la piedra ha permanecido enterrada...
Este altar en particular fue el objeto artístico más fino descubierto por nosotros y debe considerarse como uno de los mejores ejemplos de escultura de la América aborigen. Nombramos a los sujetos de esta piedra como los "Quíntuples" pero es probable que el significado real de la composición sea algo más terrible que sugiere un sacrificio infantil.
Una Estela de 14 Pies de Altura
De este prometedor inicio, a medida en que transcurrían los días desenterramos piedra tras piedra pero a pesar de todas nuestras preguntas nadie parecía conocer la ubicación de la Cabeza Colosal. Transcurrida una semana, empezamos a pensar que de alguna manera misteriosa el objeto se había perdido por completo.
No había tiempo para estar de ociosos; nuestro equipo humano laboraba 10 horas al día desenterrando monumentos. En medio del recinto de enormes piedras frente al gran montículo se proyectaban tres pies de una masiva piedra circular con un gran ángulo de inclinación hacia adelante y que incluía algunos tallados en su parte inferior...
...Para nuestra sorpresa, esta inmensa estela resultó tener 14 pies de altura, casi 7 pies de ancho y 34 pulgadas de espesor.
Sin embargo, cuando finalmente se completó el trabajo y nadie había sido aplastado por la estela, sentimos que nuestra labor no había sido en vano. El labrado en bajo relieve en la parte frontal de este gran monumento representa otro punto culminante dentro del arte mesoamericano. Las figuras están ejecutadas con un toque seguro y delicado, y de un cierto sabor diferente al de las otras figuras en el sitio.
La composición consiste de dos figuras humanas de siete pies de alto, una frente la otra y aparentemente conversando. Ambas portan altos y elaborados tocados. Como todos los demás tocados mostrados en La Venta, estos son en particular interesantes porque no hacen uso de plumas de ave...
Una Cabeza Gigante Emerge de la Tierra
Mientras que una parte de nuestro equipo excavaba este monumento, otro grupo trabajaba en un piedra grande enterrada en la densa jungla un poco al occidente del montículo principal. Como esto parecía haber sido plano en su parte superior era indudable que se había utilizado como altar. Fue necesario cortar muchos árboles cercanos a la piedra y remover los tocones. El trabajo avanzaba lentamente debido a la maraña de raíces pero una vez abajo de ellas el trabajo se aceleró ya que se trataba de suelo arenoso.
A medida que removíamos la tierra, vimos que el altar era una Cabeza Colosal rectangular y convencional, mirando hacia el oriente. El estilo artístico de este rostro es muy similar a aquel en el reverso del monumento de fecha antigua en Tres Zapotes. La nariz es amplia y realizada de la misma manera. Ambos lados y la parte posterior de la piedra también están labrados; el labrado en la parte posterior representa el cabello...
Una perforación atraviesa este altar de cabeza colosal, empezando en la oreja izquierda y terminando al centro de la boca. Esto naturalmente sugiere la posibilidad de que algún antiguo sacerdote quizá haya hablado al oído de la gran cabeza y su voz aparentaría emerger de la boca de la deidad representada...
Encontrando una Gran Cara de Piedra Perdida Hace Mucho Tiempo
Mientras trabajábamos en este altar, uno de los trabajadores mencionó que el creía recordar dos piedras más dentro del bosque cercano. Sugerí ir a verlas. Apenas había abierto unas cincuenta yardas de brecha a través de la espesa vegetación cuando llegamos a una gran piedra hemisférica casi oculta por completo por las lianas y vegetación.
La observé cuidadosamente y ¡oh sorpresa! ahí estaba la cabeza colosal de Blom por la que ya casi habíamos perdido toda esperanza de localizar. Los ojos estaban completamente cubiertos y era irreconocible como parte de una cabeza, quizá la razón del por qué los nativos no le habían prestado atención...
La Cabeza Colosal excedió nuestras mayores expectativas. Resultó ser unos dos pies más alta que la Cabeza Colosal de Tres Zapotes, la cual mide unos seis pies de alto. Muy similar en su apariencia general, tenía el mismo tocado tipo casco, nariz amplia y labios gruesos. Estaba labrada con la misma realidad y uno está tentado a creer que el mismo escultor quizá haya realizado ambos monumentos.
Otras Tres Cabezas Colosales Descubiertas
Mientras que este trabajo se realizaba, un niño que estaba parado ahí cerca comentó que había visto algunas piedras cerca de la nueva milpa (campo de maíz) que su padre trabajaba. Fui con él a un sitio en el bosque a una media milla de distancia y, una tras otra, me fue señalando tres piedras redondas que se asomaban alineadas de la tierra, separadas unas treinta yardas entre sí. Por su apariencia tenía la confianza de haber hallado tres cabezas colosales más...
Tortillas en Base de Producción en Masa
El maíz es el alimento base de La Venta y siempre contábamos con tortillas hechas por la esposa de Ubaldo. Cuando nuestros siete trabajadores, contratados en los escasamente poblados alrededores, llegaron con Ubaldo, su esposa aceptó el trabajo extra de alimentarlos. Se tenía que levantar todas las mañanas alrededor de las tres de la mañana para preparar una cantidad suficiente de tortillas para este grupo hambriento.
Todos los alimentos utilizados por la comunidad se cultivan en el sitio. El cacao y el café son cultivados y preparados para su uso. Se cultivan bananos y cocos, además de camotes, mandioca y jícama una raíz parecida al nabo de consistencia refrescante similar a una manzana...
Surgió un problema en relación al método de hospedar durante la noche a nuestros siete trabajadores visitantes ya que estábamos demasiado lejos de sus casas para que hicieran el viaje de ida y de vuelta todos los días. Habían decidido dormir sobre un piso de pértigas colocadas bajo el techo cubriendo las porquerizas de Ubaldo cuando recordamos nuestra pequeña tienda de campaña con mosquitero. Esta medía tan sólo cuatro y medio pies de ancho, tres y medio pies de alto y 8 pies de largo, contando sus extremos en punta, pero pensamos que quizá podría brindar acomodo a dos o tres de ellos. Se la ofrecimos a nuestros trabajadores y ellos la aceptaron con agradecimiento.
Esa noche escuchamos una gran cantidad de risas y movimiento. A la mañana siguiente nos sorprendimos al ver que los siete emergían de la tiendita. Admitieron que habían estado algo apretados y acalorados pero, comentaron, no se comparaba con la incomodidad que hubieran tenido que soportar si quedaban expuestos a los mosquitos. El resto del tiempo que permanecimos en La Venta ellos continuaron durmiendo como sardinas en nuestra pequeña tiendita de campaña...
Nuestros trabajadores eran un equipo alegre e industrioso. Trabajábamos muchas horas pero a media mañana y media tarde descansaban media hora para tomar pozole, una mezcla de harina de maíz, azúcar y agua que parecía refrescarlos y restaurarles el ánimo.
Una Cabeza Con Radiante Sonrisa
Nuestros últimos dos días en La Venta estuvimos más atareados que de costumbre, algo que no parecería posible. Habíamos quedado en reunirnos para el almuerzo en Blasillo y debíamos terminar nuestro trabajo dentro del tiempo especificado. Aún teníamos que completar la excavación de las tres recientemente descubiertas cabezas colosales para completar el clímax de nuestro muy interesante período de excavación mexicana.
Una a una las cabezas salieron a la luz, cada una distinta a las otras. Dos de ellas ofrecieron algo nuevo en cuanto a cabezas colosales al tener dientes.
Cuatro de las cinco cabezas que descubrimos en esta temporada en La Venta, así como la previamente desenterrada en Tres Zapotes, eran de expresión adusta y amenazadora. La quinta y última cabeza desenterrada en La Venta mostró su agradecimiento de salir a la luz al obsequiarnos con una radiante sonrisa.
Piedras Enormes Transportadas 50 Millas
Finalmente, en el último momento posible, terminamos el trabajo. Todas las piedras que habíamos podido localizar habían sido desenterradas y fotografiadas. En total, 20 monumentos de piedra labrada fueron la recompensa a nuestros esfuerzos, entre ellos varios de los mejores ejemplos de labrado de piedra jamás descubiertos en la antigua América.
La mayoría de estas piedras eran grandes y pesadas. Geólogos petroleros de la región nos aseguraron que la roca ígnea más próxima, del tipo con el que fueron elaborados estos monumentos, quedaba a 50 millas de distancia. ¿Cómo movieron estos inmensos bloques de piedra a lo largo de una enorme distancia, por ríos y a través de grandes extensiones pantanosas hasta llegar al sitio en donde ahora yacen? Ciertamente, el pueblo que logró esta hazaña era tanto de ingenieros como de artistas.
De tiempo en tiempo, a través de una extensa área en el sur de México, se han descubierto esculturas en jade y piedra exhibiendo un curioso estilo de arte, fácilmente reconocible. Las más características de estas esculturas representan rostros de seres a los que se les ha llamado "baby-face" (cara de niño) o "jaguar-faced" (cara de jaguar). Los más apegados a la realidad muestran a un pueblo de cara redonda, nariz ancha y labios curiosamente jalados en los extremos, exhibiendo ciertas características infantiles.
Los misteriosos productores de esta clase de arte han sido llamados "Olmecas", un pueblo cuyo origen no es muy claro. Evidencia arqueológica actual indica que su cultura, que en muchos aspectos alcanzó un alto nivel, es muy antigua y bien pudiera ser la civilización base de la cual se desarrollaron centros de gran arte tales como los de los Maya, Zapotecas, Toltecas y Totonacas.
El sitio de La Venta es de especial interés en cuanto parece presentar en una forma casi pura una cantidad de ejemplos importantes de este arte y bien pudiera ser que los constructores de esta ciudad representaron uno de los principales centros de la civilización Olmeca.
¿Cuál fue la razón para que se abandonara esta antigua ciudad? Casi todos los grandes altares y monumentos de piedra han sido rotos y mutilados mediante un considerable esfuerzo. Esto no podría haber ocurrido de manera accidental; tampoco es razonable que fuera realizado por los artistas originales. Es plausible suponer que algún grupo conquistador descendió sobre ellos y esta mutilación representa sus esfuerzos para destruir los dioses paganos que ahí encontraron establecidos.
Cuando llegó el momento de partir, le entregamos a Ubaldo y a su esposa todos nuestros enseres de cocina y equipo sobrante como recompensa por su hospitalidad y donamos a nuestros trabajadores los picos y palas con los que habían laborado. Mientras cargábamos los suministros restantes nos sentimos muy satisfechos con los resultados, ya que nuestro trabajo había revelado en un tiempo corto un capítulo nuevo e importante dentro de la prehistoria de América.
Tanto en Cerro de Mesa como en La Venta, nuestros estudios breves habían sacado a la luz muchos monumentos previamente desconocidos. En La Venta, por ejemplo, en donde sólo se conocían seis, pudimos localizar veinte.
De Tres Zapotes, escenario de nuestro más intenso trabajo arqueológico, trajimos de vuelta a Washington 100 cajas de objetos de piedra y alfarería, muchos de los cuales presentan una artesanía exquisita. Junto con las 60 cajas de material recolectado en nuestra primera expedición, estos artefactos están siendo cuidadosamente estudiados. Ya es aparente que ofrecen claves que nos permitirán reconstruir muchas fases de la vida de este pueblo misterioso que cultivaba las tierras ricas del sur de México desde una época mucho antes del nacimiento de Cristo hasta la llegada de Cristóbal Colón.
Fuente: Stirling, Matthew W. "Great Stone Faces of the Mexican Jungle." National Geographic, Septiembre 1940.
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TRADUCCIÓN:
COMOSA TRANSLATIONS